Breviario de fuerzas invisibles
serie de fotografías
35 mm
En cualquier rincón vive la vida,
ese conjunto de fuerzas que remueven lo aparentemente sólido. En
cualquier esquina, cualquier calle, cualquier paisaje, a cualquier hora. Huellas
del movimiento al que, a menudo sin saber donde empieza y donde
acaba, llamamos tiempo. La naturaleza, sinónimo del tiempo, y su concatenación eterna de movimientos
indecibles; está ahí, en cualquier esquina, cualquier calle, cualquier paisaje,
a cualquier hora.
Mezcla de dejadez y ahínco: así se
forma el brillo de las cosas abandonadas. Un brillo que, por el olvido que
carga y lo enfrenta a lo impoluto, a lo blanco y resplandecientemente
nuevo, brilla más que lo que se cree brillante. Y ahí, en el resplandor silencioso
de las cosas abandonadas, asoma la sombra del tiempo susurrando: “no me olvides”.
Como si el tiempo -lo invisible-, al haber comprendido la humanidad -el deseo de
lo infinito e imperturbable-, temiese el olvido. He aquí el misterio del fuego heraclitano:
nacer, morir y renacer, a cada instante nuevo. Nada es más que una capa de reposo
de fuerzas invisibles.
Life, that set of forces which stirs all that is apparently solid, inhabits all corners: any intersection, any street, any landscape, at any time. Traces of that particular movement which, without knowing where it begins or it ends, we call time. Nature, time’s synonym, and its eternal sequence of unheard of movements; It is there, in any intersection, any street, any landscape, at any time.
A mixture of carelessness and diligence: this is how the glow of abandoned things is forged. A glow which, due to the oblivion it carries in facing the pristine, the white and glowingly new, shines brighter than what is believed to be bright. And there, in the silent glow of abandoned things, the shadow of time appears whispering: “forget me not.” As if time -the invisible-, having understood humanity -the desire for the infinite and the unflappable-, feared oblivion. Here is the mystery of Heraclitus’ fire: birth, death and rebirth, at each moment anew. Nothing is other than a resting layer for invisible forces.